Cómo hacer chucrut casero (sauerkraut)

Cómo preparar chucrut caseroY con este post, queda inaugurada oficialmente la nueva sección de fermentos.

¿Cuál crees que va a ser el primer invitado? Seguro que ya lo habrás adivinado: el chucrut.

También conocido como sauerkraut, el chucrut es el resultado de fermentar col con sal bajo una situación anaeróbica (es decir, sin oxígeno), protegidos de cualquier tipo de bacteria contaminante. El papel de la sal es el de deshidratar por completo a la col.

Históricamente, era consumido desde ya el siglo XVII durante los largos viajes en barco para evitar el escorbuto, los obreros chinos lo tomaban mientras construían la gran muralla e incluso los romanos ya hablaban en sus escritos de su proceso de elaboración. Hoy en día, su consumo es notable en todo el norte de Europa pero, poco a poco, en España va ganando popularidad y adeptos, como una servidora.

Aunque ya de por sí la col es muy beneficiosa en estado crudo, el proceso de fermentación multiplica y potencia todos sus nutrientes y en especial, la vitamina C. Entre otras muchas bondades, el chucrut es un gran aliado de nuestro sistema digestivo gracias a las bacterias amigales y ayuda tanto a regenerar la flora intestinal como a reforzar el sistema inmunitario. También, es un buen remedio casero para el estreñimiento y dolores estomacales.

Incorporando este fermento de sencilla elaboración en nuestro día a día, nos aseguramos no sólo una buena digestión sino una protección intestinal muy potente. Como siempre digo, todo resulta más sencillo si tienes una flora happy.

Sé que no es difícil de encontrar en los supermercados si buscamos bien pero… ¿por qué no hacerlo en casa y ajustar el grado de fermentación y sabor a nuestro paladar?

Col y sal. No necesitas nada más que estos dos simples ingredientes. Bueno, y un frasco donde fermentarlos y un poquito de paciencia, eso es todo.

Te he de confesar que hasta que no me he puesto con las manos en la masa, no he podido comprobar en primera persona lo fácil que resulta hacerlo en casa. Suele prepararse con col blanca/verde pero he querido incorporar la lombarda para teñir la mezcla de color púrpura. Si eres de aquellos/as que te chiflan las especias y te apetece dar un toque personal, no dudes en añadir 1 cucharada de comino, mostaza o hinojo en grano o incluso frutilla deshidratada como arándanos o pasas.

Como la receta es muy sencilla, he querido darle algo de movimiento para ilustrarla. Desde luego que las imágenes dicen mucho más que mil palabras, ¿verdad? Espero que disfrutes muchísimo con este súper alimento probiótico ;-)

TIEMPO DE PREPARACIÓN: 10 minutos +  3 días en adelante

Ingredientes

coles (blanca/verde/lombarda)
sal marina (sin refinar)
1 cucharada de semillas de hinojo, comino, mostaza, arándanos deshidratados, pasas… (opcionales)

Preparación

Retira las hojas externas de la col y apártalas.

Divídela por la mitad y retira el tronquito central. Resérvalo.

Corta la col en trocitos pequeños longitudinalmente. Colócala en un bol, añade la sal y las especias (opcionales).

Masajea durante 10 minutos, apretando para que libere el agua. Una vez veas que haya perdido su consistencia rígida, para de masajear.

Es hora de almacenarla en un bote con cierre hermético: dispon la col poco a poco y utiliza tu puño para compactarla bien.

Deja unos 5 cm de margen superior para dejar lugar a los jugos liberados. Pon un par de hojas enteras del inicio y los tronquitos para ejercer presión en el cierre, cosa que hará que suban estos jugos.

Guarda el bote cerrado en un lugar no demasiado frío.

La fermentación estará lista en 3 días pero dependiendo de si te gusta más o menos fuerte, puedes dejarla durante más tiempo (1-2 semanas).

Una vez hayas encontrado el punto que más te guste, pásalo a la nevera para parar el proceso de fermentación. Aquí puede durar muchos meses guardado.