Cómo preparar rejuvelac

Querido lector o lectora, estás a punto de conocer a la bebida más saludable jamás inventada. Redoble de tambores… trtrtrtrtrtr… ¡Demos la bienvenida al gran rejuvelac!

¿Rejuve qué? No te asustes por su pronunciación, que te va a encantar. Del francés rejuvenecedor, esta pócima de nombre glamuroso es un líquido fermentado no alcohólico hecho a partir de granos germinados. Fue inventada por Ann Wigmore (basándose en la receta de la sopa Borş de origen rumano) y se le suele llamar también agua enzimática porque todas las enzimas de estos brotes vivos pasan directamente al agua, convirtiéndose en un líquido probiótico muy beneficioso para el sistema digestivo que ayuda a depurarnos y a regenerar nuestra flora intestinal. Y por si fuera poco, es muy antioxidante gracias a su alto contenido en vitamina E.

Su color es turbio y su sabor ácido-carbonatado puede variar dependiendo del grano que se utilice, del tiempo de fermentación y del número de veces en que se reutilizan estos granos. Si estás acostumbrado/a a germinar en tu día a día, preparar este agua probiótica no te supondrá complicación alguna. Puede hacerse utilizando cualquier tipo de grano o semilla germinada, habiendo para todos los gustos e intolerancias: trigo integral, avena, centeno, quínoa, cebada, mijo, trigo sarraceno, arroz, amaranto o lentejas.

Cómo preparar Rejuvelac

Es recomendable tomarlo en ayunas para beneficiarnos de todas sus cualidades enzimáticas aunque, lo más interesante, es que también podremos fermentar otros alimentos para dar lugar a productos como quesos o yogures vegetales.

Así que lo primero que tendrás que hacer es germinar el grano que escojas. El proceso suele consistir en un tiempo de remojo (según el grano) y de 2 a 3 días de germinado. Para saber cuándo éste está listo, el brote debe ser el doble de grande que el grano. Alcanzado este punto, es momento de preparar el rejuvelac.

Ya verás qué cosas más ricas que vamos a preparar con este elixir vivo :-)

Cómo preparar Rejuvelac

Ingredientes

1 taza de semillas o granos germinados enjuagados
1,5 litros de agua filtrada

Preparación

Coloca los brotes germinados en un recipiente de gran capacidad (unos 2 litros) y cúbrelos de agua.

Tapa el frasco con una tela de algodón o gasa, fíjala con una goma elástica y guárdalo en un lugar cálido (a más calor, más se acelerará la fermentación) y oscuro dentro de la cocina. No deberás moverlo durante 48h.

Pasado este tiempo, ya tendrás preparada tu primera bebida de rejuvelac. ¿Cómo saber si está lista? Verás que el agua se habrá tornado turbia, con espuma en la superficie y con burbujitas de aire entre los brotes (¡están vivos!). Su esencia será cítrica y de aspecto carbonatado.

Cuela el líquido enzimático y guárdalo en un recipiente de cristal junto al zumo de 1 limón. Te aguantará perfectamente 7 días en la nevera.

Puedes hacer una segunda y una tercera tanda de rejuvelac (no más) pero esta vez, remojando los mismos granos la mitad de tiempo que la vez anterior (24h y 12h) y con la mitad de agua (1L y 1/2L). Obtendrás un sabor diferente cada vez que los dejes fermentar.

¿Y qué hacer con los brotes? ¡Nada de tirarlos! Utilízalos como compostaje o tritúralos con agua y riega con ella tus plantas.