Copa de ‘nata’ y chocolate vegana

Te mentiría si te dijese que he comido pocas copas de nata con chocolate en mi infancia. No me puedes culpar, ¿qué niño podía resistirse a la textura liviana de la nata combinada con la cremosidad del chocolate? Nadie, absolutamente nadie.

Lo consideraba un postre de fiesta y aunque los dos primeros platos no fuesen de mi agrado, reconozco que esta copa solucionaba todas mis ‘penas’ de niña. Eso sí, cuando rebañaba las últimas cucharadas, siempre me pensaba que la proporción estaba algo descompensada: en el momento en el que se cruzaba la barrera de blanco a negro, ya sabía que el placer llegaba a su fin y que empezaría a hacerse empalagoso en cuestión de segundos. Pero qué importaba, era chocolate y siempre había hueco para él en el estómago .

Desde que cambié mi alimentación, he podido darme cuenta de que la comida está muy ligada a las emociones, a alimentos a los que les tenemos apego porque están vinculados a ciertos recuerdos vividos. Y este es el caso de la susodicha copa. Siempre que me viene a la cabeza, pienso en los momentos familiares del día a día entorno a una mesa en la que disfrutaba de mi condición de niña con los bigotes manchados de chocolate medio relamido.

De buena mano sabes que los ingredientes de este postre comercial no son ni veganos ni del todo sanos: leche, azúcar, cacao, almidón de trigo, gelatinas, emulgentes y estabilizadores, entre otras muchas más cosas. Visto lo visto, ¿por qué no crear una versión más pura y nutritiva, sin la necesidad de todos esos añadidos bien feos?

Me faltan adjetivos para describir este postre casero: sencillo de preparar, cremoso, nada empalagoso, energético, equilibrado, apto para todos los públicos, sin azúcares añadidos… Y lo mejor, hecho solamente a partir de 3 frutas: aguacate, dátiles y chirimoya. La algarroba sustituye al cacao en esta receta, aportándole ese sabor chocolateado y dulce pero sin llegar a ser amargo.

El resultado es una copa que no tiene nada que envidiar a la que encontrarás en las estanterías del mercado. Un placer sano y caprichoso para relamerse los bigotes una y otra vez ;-)

Copa de nata y chocolate frutariana vegana

CANTIDAD: 2 copas
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 15 minutos + 1 hora de nevera (opcional)

Ingredientes

Mousse de chocolate
1 aguacate maduro
2 cucharadas de algarroba en polvo
1/2 taza de dátiles
1/2 taza de agua
1/4 cucharadita de vainilla en polvo
1 pizca de sal

‘Nata’
1 chirimoya
2 cucharadas de aceite de coco
1 chorrito de limón

Decoración
nibs de cacao
canela
cacao en polvo…

Preparación

Pon en remojo los dátiles deshuesados con la media taza de agua durante 30 minutos.

A continuación, bate todos los ingredientes de la mousse de chocolate con un procesador de alimentos o batidora. Reserva.

Por otra parte, quita los huesos a la chirimoya y bate su carne con un chorrito de limón (para enlentecer su oxidación) y el aceite de coco en estado líquido.

Paso final: coloca la mousse en 2 vasitos o copas y a continuación la ‘nata’ vegetal. Puedes comértela ya o dejarla 1 hora en la nevera para que el aceite de coco endurezca la ‘nata’. Decora con nibs de cacao, canela o cacao en polvo antes de servir.

¿Veredicto? Pecado sano, celestial y sin crueldad ;-)