Coquitos de almendra y coco

No soy muy amiga de San Valentín (ni de las compras, ni de los derroches). Eso sí, admito que soy una romántica empedernida a la que le gusta pensar que cada día es posible celebrar la fiesta del amor y la amistad. Sin anuncios, sin compras, sin excesos.

De todos modos y como bien sabrás, me gusta cocinar. Es una de las maneras que tengo para expresar este amor diario, con platos llenos de ingredientes sanos y bien buenos. Y no sólo me refiero al acto de dar de comer sino el de alimentar a las personas para que disfruten de este placer sin dañar su preciado cuerpo.

Como los dulces nos entusiasman a todos, no hace falta que esperes al día 14 de febrero para regalar estos riquísimos coquitos de almendras y coco, sin un ápice de gluten y sin azúcar. El traje de gala lo ponen el chocolate fundido y el toque rojo de las frambuesas deshidratadas.

Por un feliz año lleno de San Valentines.

Coquitos de almendras y coco veganos
Coquitos de almendras y coco veganos

CANTIDAD: 9-10 coquitos
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 30 minutos

Ingredientes

2 tazas de harina de almendras (o avellana, anacardo…)
3/4 tazas de coco rallado
1/4 cucharadita de levadura en polvo
1/4 cucharadita de bicarbonato
1/2 cucharadita de vainilla en polvo
1 pizca de sal
2 cucharadas de semillas de lino
1/4 taza de aceite de coco (o cualquier otro suave)
1/3 taza de sirope de dátil*

Para decorar
chocolate derretido
frambuesas deshidratadas

Preparación

*Para el sirope de dátil, deja en remojo 1 taza de dátiles deshuesados. Pasados 30 minutos, bátelos con el mismo agua que incorporarás poco a poco hasta conseguir la textura de sirope deseada y añade un chorrito de limón. Aguntará en la nevera de 4 a 5 días.

Precalienta el horno a 175ºC.

Sin no tienes harina de almendras, tritúralas con un procesador de alimentos hasta convertirlas en polvo.

Añade el coco rallado, la levadura en polvo, el bicarbonato, la vainilla, la sal, las semillas de lino trituradas y mezcla. Seguidamente, añade el aceite de coco en estado líquido y el sirope de dátil hasta que la masa quede uniforme. Déjala reposar en la nevera durante 10 minutos.

Con la ayuda de una cuchara heladera, ves sacando porciones de la masa y colócalas en una bandeja de hornear. Dependiendo de su tamaño, sacarás más o menos.

Hornéalas 15 minutos hasta que se doren. Aunque te parezca que están blanditas no te preocupes, déjalas enfriar y verás cómo toman consistencia.

Finalmente, decóralas con chocolate de tableta derretido o casero (mezclando 1 cucharada de aceite derretido y 2 cucharadas de cacao en polvo). Para el toque amoroso, espolvorea frambuesa deshidratada.

Lo que viene ahora te gustará: cómetelos con tu pareja o directamente a pares ;-)