Croquetas de boniato y almendra

Hace tiempo que iba detrás de las croquetas. El otoño anunciaba a gritos la llegada de nuevos sabores por lo que pensé, ésta es la mía.

Así que me hice con un bonito boniato para darle una nueva forma. Tenía claro de que no habría ni un ápice de gluten en su rebozado pero, la duda era: ¿cómo podía hacerlas más sanotas? El horno me daba la solución.

Sin aceite, sin gluten, sin líos y con un sabor otoñal inconfundible a canela y boniato. Hazme caso, no esperes más a cocinarlas porque ¡te van a encantar!

Croquetas de boniato y almendra

COMENSALES: 4 personas
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 40 minutos

Ingredientes

Masa (20 croquetas aprox.)
1 boniato grande
1 taza de harina de almendras (en polvo)
1/2 cucharadita de canela
1 cucharadita de cúrcuma
Pimienta al gusto

Rebozado
1/2 taza de semillas de lino
2 cucharadas de semillas de sésamo
2 cucharadas de levadura nutricional (opcional)
1 cucharadita de nuez moscada rallada
1 cucharadita de ajo en polvo

Preparación

Precalienta el horno a 180ºC.

Pela el boniato, córtalo a dados y cuécelo al vapor unos minutos hasta que compruebes que esté tierno.

Una vez frío, cháfalo con la ayuda de un tenedor y añade la harina de almendras, la canela, la cúrcuma y la pimienta.

Para el rebozado, tritura las semillas de lino, sésamo y añade la levadura nutricional y el ajo en polvo.

Forma pequeñas croquetas con la masa (dependiendo del tamaño que las hagas saldrán más o menos). Si no te quedan consistentes, ves añadiendo 1 cucharada de harina de almendras hasta encontrar el punto. A medida que las vayas teniendo listas, pásalas por el rebozado.

Dispón las croquetas en una bandeja y hornéalas 15 minutos por un lado, 10 por el otro y a disfrutarlas bien calentitas.

Croquetas de boniato y almendras con rebozado sin gluten y sin freír