Granola chocolateada de trigo sarraceno

La granola es uno de esos básicos que siempre va bien tener a mano. La puedes disfrutar en casa, te la puedes llevar al trabajo o incluso como tentempié en las pequeñas escapadas.

Los supermercados están abarrotados de diferentes variedades de este preparado. La cosa es que la gran mayoría suele venir cargada de azúcares y otros ingredientes indeseados o simplemente, no se acaban de ajustar del todo a nuestras necesidades. Además, los envoltorios de los paquetes suelen ser excesivos a mi parecer y esto ya me da pie a querer elaborarla en casa y personalizarla a mi gusto.

Aunque el ingrediente más común de la granola, aparte de las nueces o las frutas deshidratadas, suele ser la avena, en esta receta voy a sustituirla por el trigo sarraceno. Una de las cosas que más me gusta de esta semilla es su gran versatilidad: tanto puedes hacer unos deliciosos pancakes con plátano como una paella de verduras estelar. Es súper energética, proteica y se presta para todo tipo de platos culinarios.

He preparado granola en muchas ocasiones pero cada vez intento variarla añadiendo algo diferente. Esta es una receta en su versión más ‘chocolateada’ que siempre podrás ajustar en cuanto a ingredientes, especias o intensidad. La buena noticia es que no hay una gota de azúcar añadido porque el dulzor viene dado gracias a las frutas deshidratadas y los dátiles.

A mí ya se me está haciendo la boca agua de explicarlo así que, no me ando con más rodeos. ¡Vamos allá! :-)

Granola casera chocolateada de trigo sarraceno

CANTIDAD:  1 kg. aproximadamente

Ingredientes

3 T de semillas de trigo sarraceno
2/3 T de pasas de Corinto (u otra variedad)
2/3 T de arándanos deshidratados
2/3 T de coco rallado
1/3 T de algarroba en polvo
1/2 cucharadita de vainilla en polvo
1/2 cucharadita de jengibre
1 cucharada de canela en polvo
10 dátiles deshuesados y troceados
5 gotitas de aceite esencial de naranja comestible (opcional)

Preparación

Hay dos maneras de preparar esta granola: con deshidratador o con horno.

La primera opción te llevará más tiempo pero te permitirá mantener las enzimas intactas ya que la temperatura de secado no superará los 42ºC, obteniendo así una granola viva. En cambio si la horneas, no será propiamente raw pero en 1 hora la tendrás más que lista.

Sea cual sea la opción que escojas, para ambos casos lava a conciencia el trigo sarraceno previamente y ponlo en remojo 4h.


Con deshidratador

Descarta el agua de las semillas y enjuaga nuevamente.

Para potenciar al máximo los nutrientes del trigo sarraceno, vamos a germinarlo. Es una semilla que tarda muy poquito en salirle el rabito, alrededor de 24h. Para esto, colócalo en un colador metálico de malla fina y éste a su vez, dentro de un bol. Cúbrelo con un paño de algodón húmedo. Riégalo por la mañana y por la noche y cuando veas que empieza a brotar, ya estará listo.

En un recipiente grande, mezcla las semillas germinadas junto al resto de ingredientes hasta que estén bien combinados.

Distribuye bien la granola en las bandejas del deshidratador, intentando que no quede apelmazada para que el calor se distribuya correctamente.

Deshidrátala de 6 a 8 horas hasta que no haya humedad y esté crujiente.

Ahora ya la puedes almacenar en un recipiente de cristal hermético.


Con horno

Precalienta el horno a 120ºC.

Descarta el agua de las semillas y enjuaga nuevamente.

En un recipiente grande, mezcla todos los ingredientes hasta que estén bien combinados.

Distribuye bien la granola en dos bandejas con papel de hornear (yo utilizo una esterilla de silicona). La capa debe ser finita.

Hornéalo durante 1 hora hasta que esté crujiente, siempre vigilando que no se tueste demasiado.

Deja enfriar, pártela en trozos y almacénala en recipientes de cristal hermético.

Una vez tengas tu granola lista, te sugiero algunas maneras para deleitarte con ella: puedes añadir leche vegetal (muchísimo mejor que sea casera) y luego frutas troceadas por encima, hacer un batido con éstas y añadir la granola como topping o si es verano, espolvorear este preparado sobre tus helados hechos en casa.

Lo dicho, te va a encantar en todas sus versiones.