Leche de semillas de calabaza

Cuando pensamos en leches vegetales, las primeras candidatas que nos vienen a la cabeza son la de almendra, de anacardos, de avellanas, de avena, de arroz o de coco, como la más exótica del grupo.

No hay que olvidar que también se puede extraer jugo blanco de un sinfín de semillas como el sésamo, el lino, la chía, las pipas de girasol, el cáñamo o la amapola y beneficiarnos de todas las cosas buenas que tienen para nosotros.

Como estamos en plena época otoñal, hoy centro la atención en las semillas de calabaza, que es de donde vamos a preparar una leche muy curiosa a la vez que nutritiva y medicinal.

Semillas de calabaza

Estas semillas suelen descartarse de buenas a primeras nada más abrir una calabaza. Por lo que el primer consejo es retirarlas con una cuchara junto a la fibra naranja que las envuelve. Con este sencillo gesto, daremos un muy buen uso a estos residuos orgánicos que rondan por la cocina y no sabemos qué hacer con ellos.

Por nombrar algunas de sus tantas propiedades, destacan porque son riquísimas en ácidos grasos esenciales (nuestra piel y sistema cardiovascular lo agradecerán), vitaminas del grupo B (fundamentales para un correcto metabolismo) y una fuente abundante en zinc y selenio (con los que fortalecer la vista y las defensas).

También son de gran ayuda en caso de parásitos intestinales y un buen aliado para la próstata de los hombres gracias a sus propiedades desinflamatorias.

¿Vamos allá con la receta? Verás qué sencilla y especial.

Leche de semillas de calabaza con naranja

COMENSALES: 2 personas
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 5 minutos

Ingredientes

1 puñado de semillas de calabaza con su fibra
2 tazas de agua filtrada
1 naranja
1/2 cucharadita de endulzante natural al gusto o un par de gotas de estevia de calidad

Preparación

La noche anterior, pon en remojo las semillas con agua filtrada hasta cubrirlas.

Al día siguiente, bátelas con las 2 tazas de agua y la naranja pelada.

Con la ayuda de un colador o bolsa para hacer leches vegetales, filtra la mezcla, añade el endulzante y ya tendrás tu leche de semillas de calabaza con naranja lista para tomar.

El resto, guárdalo en la nevera en un bote de cristal y consúmelo en un par de días. Podemos tomarnos un par de vasos diarios antes o fuera de las comidas.