Natillas especiadas de caqui

La tercera estación del año nos trae frutas ricas en vitaminas, antioxidantes y cargadas de energía para hacer frente al frío del invierno y reforzar así nuestras defensas.

Para ir al compás de los ritmos naturales y locales, no me cansaré de decir que es muy importante comprar fruta de temporada, ya que es cuando se encuentra en su mejor momento de sabor y nutrientes sin olvidarnos de que son más económicas.

Para la receta de hoy, he escogido una baya otoñal maravillosa: el caqui, una fruta delicada y frágil de pulpa gelatinosa, blanda y jugosa. ¿Sabías que hay más de 500 variedades de distintos tamaños, texturas, intensidad de color y astringencia?

Esta fruta naranja tiene un alto valor nutritivo debido sus notables cantidades de vitamina A y C; también es muy rica en potasio, azúcar y glucosa.

Una de las cosas que más me llaman la atención es su contenido en pectina, responsable junto a los mucílagos (fibra soluble) de la consistencia característica del caqui. Al batirlo, tiende a gelificarse y a espesar de forma natural por lo que si lo enfriamos en la nevera durante unas horas, podemos llegar a hacer flanes o natillas sin necesidad de ningún otro ingrediente.

Como desayuno, merienda o dipeo sanote: el color del otoño es sin duda el naranja caqui.

COMENSALES: 2 personas
TIEMPO DE PREPARACIÓN: 5 minutos

Ingredientes

2 caquis clásicos (pulpa blanda)
1/2 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de clavo recién molido
1 cucharadita de ralladura de jengibre fresco
1 cucharada de pasas remojadas zumo de media naranja

Preparación

Tan sencillo como batir los 2 caquis pelados, la canela, el clavo y las pasas rehidratadas (sin el zumo de naranja).

Una vez preparado, lo puedes tomar ya o refrigerar durante la noche y comerlo al día siguiente.

Disfrútalo acompañado de fruta de temporada cortada bien finita.